Por mucho que lo intenten disfrazar con que Carlota Casiraghi es un icono de moda, lo cierto es que es más un icono de la prensa rosa, porque ser hija de Carolina de Mónaco y nieta de Grace Kelly es el mejor aval para salir en los medios.
Es la primera vez que sale en la portada de Vogue París, lo cual es todo un acontecimiento, pero no es la primera vez que una portada de Vogue ve a la princesa, en Estados Unidos ya apareció con unas fotos de Mario Testino.
En esta ocasión posa con prendas de Balmain, Isabel Marant o Gucci y lo más reseñable de su entrevista es que se confiesa una amante de la lectura, afición heredada de su madre y también su gran pasión por los caballos.
