
El desfile de Givenchy fue el soplo de aire fresco que estaba necesitando la Semana de la Moda de París. La colección diseñada por Ricardo Tisci, director creativo de la firma, fue un ejercicio de maestría en el corte, con líneas depuradas e innovadores patrones de formas geométricas que crean la ilusión de alargar la silueta hasta el infinito.
La moda de Givenchy para la próxima temporada primavera-verano 2010, deja a un lado los excesos para apostar por los diseños limpios y sobrios, una propuesta basada en los juegos geometricos. La colección de Tisci mostró la madurez alcanzada por el diseñador, quien combina las línas duras y rígidas con las más curvas y suaves.

Tisci apuesta por el uso de tejidos muy armados de estampado geométrico, con los que consigue crear una sensación de rigidez. Para subrayar esta sensación de asimetría, el diseñador confía en el contraste entre el negro y el blanco.
En la segunda parte del desfile, las rígidas estructuras se van descomponiendo hasta que desparecen casi por completo. En ese momento, los diseños presentan líneas curvas y sinuosas, y van apareciendo los drapeados. También se van diluyendo los colores, que abandonan el binomio blanco y negro para dar paso a un suave tono nude con delicadas pinceladas de amarillo.
Imagen: Vogue

