Marc Jacobs ha conquistado la pasarela parisina con su nueva colección para la casa Louis Vuitton, toda una demostración de su genio y su buen hacer con la aguja. La Semana de la Moda de París recuperó con este desfile todo el glamour de antaño, y es que en este caso, tiempos pasados siempre fueron mejores.
Jacobs recupera a la mujer hiper-femenina y voluptuosa, con un look elegante y con ese aire chic francés que parecía perdido. Para ello, el modisto echa mano de algunas de las tops más emblemáticas, como Laetitia Casta, Karolina Kurkova, Adriana Lima, Bar Refaeli o Elle Macpherson, una reivindicación de la figura de las supermodelos.
Inspirándose en la imagen de grandes divas del cine como Brigite Bardot o Anita Ekberg, el diseñador cede todo el protagonismo a el pecho y la cintura de las siluetas de sus prendas. Amplios escotes, faladas evasé con vuelo o abrigos con cinturas muy marcadas, son las armas utilizadas para recrear este look años 50.
Jacobs apuesta por mezclar distintos tejidos como la lana, el algodón, el tweed, el terciopelo o el cuero, así como el punto tricot, que le da ese aire de candidez y romanticismo a sus prendas. La paleta de colores es tenue y romántica, con tonos pastel, marrones y grises, así como estampados de cuadros y flores.





