Da un poco de impresión ver a Isabeli Fontana con un color de piel tan tostado y la mirada tan azul en esta portada del número de junio de Vogue París. El resultado visual es hipnotizador, cuesta despegar la vista de este contraste tan intenso de colores.
La portada de junio evoca ya las vacaciones de verano y nos traslada a un punto concreto del Mediterráneo, Grecia. El color azul es el más representativo de Hellas, puertas y ventanas de las casas de la zona cicládica se tiñen de este color y tiñe también la portada de la cabecera de moda, hagamos una “Escale en Grèce”.
La imagen es muy potente, colores vivos, cuerpo bronceado y mucha sensación de calor. El look de la mujer latina y racial es poderoso y se intensifica con un maquillaje grueso en los ojos que enmarca una mirada intensa.
Los pendientes de aro y el colgante con forma de cruz se vuelven icónicos, ¿quién no ha tenido unos iguales? Ya sabéis, contra la crisis, reutilización.
