París estos días está que arde y las fiestas se suceden unas tras otras sin tiempo para poder asumir todo el bombardeo mediático que se forma alrededor de la Paris Fashion Week.
En esta ocasión la fiesta es de cuento porque se realiza en un castillo, el castillo particular de Valentino, incansable ante los compromisos sociales que se le presentan. Después del desfile de Alta costura de su marca se llevó a sus princesas particulares a una de las fiestas más espectaculares de estos días. Nada menos que 450 invitados a una cena y a un posterior desfile con subasta benéfica incluida.
La guapa actriz Anne Hathaway acentuó su dulzura con un vestido vintage de Valentino en color blanco con remates plateados que le hacía parecer la princesa del cuento. Con el rostro muy blanco y el pelo con suaves ondas y una diadema de flores estaba perfectamente metida en el papel.
Causó sensación el vestido de Natalia Vodianova, un vestido rojo de Valentino con unos volúmenes impresionantes. Iba caracterizada de la Caperucita Roja, y como co-anfitriona del evento se permitió llevar este color tan Valentino, porque el resto de invitadas sólo podían vestir de blanco o plata.
Por eso Olivia Palermo acudió con un vestido plateado, no se saltó las normas escritas, el único lujo que se permitió fue llevar una cartera de plumas, pero en un color oscuro.
